Unos chistes clásicos de “En qué se parecen” tal y tal cosa, muy buenos algunos, otros no tanto.
¿En qué se parecen las brujas a nosotras las mujeres? En que levantamos cosas sin ni siquiera tocarlas.
¿En qué se parecen los curas al árbol de Navidad? En que las bolitas las tienen de adorno.
¿En qué se parece un hombre a un alfiler? En que los dos tienen cabeza, pero ninguno de los dos piensa.
No es lo mismo decir la comoda de tu hermana que acomodame a tu hermana.
¿En que se parece tu mujer al vaso de agua? En que el vaso de agua no se le niega a nadie y tu mujer tampoco.
¿En que se parece la pera al tren? En que la pera es pera y el tren no te espera, ¡se va a la mierda!
Fuente: Publispain

